Capítulo 4 · Train your ear

UNA CUERDA, UN DEDO

La escala con el índice solo, cantando cada nota antes de tocarla

← todas las salas Fujita

Una sola cuerda, el índice solo, y cantá primero, tocá después. Con el micrófono conectado, la sala te dice si lo que cantaste era la nota y por cuánto te fuiste.

La idea de la clase (por qué un solo dedo, y por qué cantando)

Casi todos aprendemos las escalas como formas: una figurita de puntos en el mástil que la mano repite. Funciona para tocar rápido y no sirve para nada más — cuando llega el momento de improvisar, sale la figurita, que suena a ejercicio. Fujita es tajante: si aprendés la escala con los ojos, vas a tocarla para arriba y para abajo toda la vida.

La salida que propone es incómoda a propósito: una cuerda y un solo dedo. Con el índice no hay forma que memorizar, no hay digitación que practicar, no queda nada para agarrarse salvo el sonido. Y como en una sola cuerda las notas están en fila, la distancia deja de ser una figura y pasa a ser lo que realmente es: dos trastes entre casi todas, uno solo entre mi y fa y entre si y do.

La segunda mitad de la clase es la que cuesta: cantá la nota y recién después tocala. No al revés. Y avisa: no practiques cantando algo que ya te sale en la guitarra, porque ahí no estás imaginando nada, estás copiando lo que ya tenés en los dedos. La idea es imaginar el sonido, cantarlo, y después buscarlo. Eso es lo que esta sala mide y nadie puede medirse solo: cuántos cents te fuiste de la nota que cantaste.

Y el consejo de cierre del capítulo, que es de él y conviene leerlo entero: nunca es tarde. En Berklee le preguntan siempre si el oído se puede desarrollar de grande. Su respuesta es que sí, que va a distinta velocidad para cada uno, y que apurarse es lo único que lo arruina.

Un detalle de traducción: el libro escribe So y Ti —él lo aclara, es para no mezclar sistemas—. Acá dice Sol y Si, que es como se dice de este lado. Cambiarle el nombre a dos notas justo en un ejercicio de nombres de notas era meterle una dificultad que el ejercicio no tiene.

Los ejercicios

preparate
Elegí un ejercicio y dale a empezar.
la que va ahora la diste ésa no era el resto de la escala en esta cuerda

Cómo practicar

Canto
Sentido
Sin mirar

Los nombres tapados son el ejercicio de verdad: el libro dice que al principio mires para ubicar el dedo y que después repitas sin mirar ni el dedo, ni el mástil, ni el diagrama. La regla queda dibujada igual —hace falta para saber dónde estás parado—, lo que desaparece son los nombres.

Reloj
Por nota

Nota
Cantadas bien
Te fuiste
A la primera
0Pistas pedidas
Cuerda
Qué tan afinado cantás (la nube de las últimas notas)
← bajoalto →

Cada nota que cantás deja una marquita. La franja del medio son ±20 cents, que es lo que un oído entrenado deja pasar sin notarlo. Lo que importa no es una marca suelta sino la forma de la nube: si está toda para la izquierda cantás bajo siempre —se arregla solo apoyando más el aire—, y si está desparramada a los dos lados todavía no tenés la nota en la cabeza antes de abrir la boca.

El orden en que lo enseña

En el libro esto es prosa y se pierde. Cada paso deja la sala armada.

    La tabla de grados · figura 4-8

    Las tres maneras de nombrar la misma nota. La de arriba es la que Fujita quiere que te quede: el grado, que es lo único que no cambia cuando cambiás de tono.

    La placa

    Sin micrófono la sala anda igual: se ve la nota, se ve la regla y el ejercicio avanza con la barra espaciadora. Lo único que se pierde es saber si cantaste bien. Para esto no hace falta medir el retardo: acá no se mide cuándo llegaste sino qué nota era. Y auriculares, si el tono de referencia sale por los parlantes el micrófono lo escucha.